El análisis de cálculos privados revela que mantener el cálculo tradicional de inflación en el país podría generar un alivio fiscal significativo para el gobierno, alcanzando hasta un 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI) anual. Este hallazgo, publicado por expertos en economía privada, genera una reconsideración en la forma en que el Estado gestiona el índice de precios y su relación con el presupuesto público.
Los resultados se obtienen al comparar el cálculo actualizado de inflación con el que se utiliza en la elaboración de las políticas públicas. Cuando el gobierno mantiene una canasta de precios en desactualización, se produce un "ahorro estadístico" que el Estado puede aprovechar para reducir gastos en el presupuesto. En el contexto actual, este alivio podría ser crucial para abordar la escasez de recursos en el presupuesto nacional.
Según el informe técnico mencionado, el mantenimiento del cálculo tradicional de inflación no refleja las variaciones actuales en el mercado, lo que genera un desajuste en la proyección del déficit fiscal. Por ejemplo, el uso de la canasta de precios anteriores a la desaceleración de las exportaciones y las nuevas tendencias en la demanda interna podría reducir la necesidad de gasto público en áreas como la seguridad social.
El análisis destaca que el alivio fiscal mencionado no es un efecto directo de la reducción de impuestos, sino que surge de la correcta aplicación de los métodos estadísticos en la estimación del consumo y el gasto. Este "ahorro estadístico" permite al gobierno ajustar el gasto público sin necesidad de recortar programas esenciales.
La relevancia de este hallazgo aumenta en un contexto donde el gobierno busca optimizar su presupuesto en medio de la presión de mantener una baja inflación. Los economistas destacan que el alivio fiscal de hasta 0,3% del PBI representa un espacio estratégico para mejorar la eficiencia en el uso de recursos y para permitir ajustes en la política fiscal sin afectar la estabilidad económica.
El informe también sugiere que el efecto de este alivio podría variar según la composición del PIB, con áreas como la agricultura y las exportaciones tecnológicas generando mayores beneficios en términos de alivio fiscal. En el caso de las regiones donde el gasto público es más significativo, el alivio podría ser incluso mayor.
El tema tiene implicaciones directas en el debate sobre la necesidad de actualizar los métodos de cálculo de inflación. Si se adopta, el gobierno podría obtener un mayor alivio fiscal, pero esto requeriría una revisión cuidadosa de los datos y un compromiso con el sistema de precios en el país.
Los expertos enfatizan que el alivio fiscal no es un recurso para reducir impuestos, sino para optimizar el uso de los recursos existentes. Este enfoque podría permitir al gobierno aumentar la eficiencia en el gasto público, especialmente en áreas donde la inflación ha sido históricamente alta.
El análisis también señala que el alivio