Represión a Jubilados y Periodistas: Tensión en la Marcha contra el Veto de Milei
Las protestas de jubilados en Argentina contra el veto del presidente Javier Milei al aumento de las pensiones derivaron en incidentes y represión policial este miércoles en Buenos Aires. La movilización, que contó con el apoyo de trabajadores del INTA, INTI, Vialidad Nacional, del Hospital Garrahan y universitarios, se concentró frente al Congreso, donde desde hace meses reclaman mejoras en sus condiciones de vida.
Represión y Denuncias de Violencia Policial
La jornada estuvo marcada por un fuerte operativo policial que incluyó el uso de gas pimienta y camiones hidrantes contra los manifestantes. Varios periodistas que cubrían la protesta denunciaron haber sido agredidos por las fuerzas de seguridad, incluso estando sobre la vereda. Rodrigo Abd, reconocido fotoperiodista ganador del premio Pulitzer, relató haber sido impactado por un chorro de agua del camión hidrante, perdiendo el equilibrio y cayendo al suelo.
Lula González, periodista de El Destape, denunció que la represión busca “infundir miedo y silenciar” a la prensa. Según su testimonio, los efectivos policiales bloquearon calles y formaron un cerco para impedir el avance de los manifestantes, sin distinguir entre estos y los periodistas que cubrían los hechos.
El Veto Presidencial y el Malestar Social
La protesta se originó tras el veto de Milei a una ley aprobada por el Congreso que establecía un aumento “excepcional y de emergencia” en las pensiones. Esta decisión ha generado un profundo malestar entre los jubilados, muchos de los cuales perciben la jubilación mínima, un ingreso que apenas supera los 230 dólares mensuales.
Jesús Fajardo, un jubilado de 67 años, expresó su hartazgo ante las políticas de ajuste del gobierno, afirmando que “el pueblo ya está harto de los políticos mentirosos”. María Rosa Ojeda, de 69 años, relató haber sido rociada con gases en la cara y desmayado durante la protesta.
La situación de los jubilados en Argentina es crítica. Más del 60% de los retirados cobra la jubilación mínima, un ingreso insuficiente para cubrir sus necesidades básicas en un contexto de alta inflación y ajuste económico.