¿Por qué la Policía Caminera se enfrenta a adultos mayores en multas en Argentina? Un análisis crítico

Editor 06 Jun, 2026 ... min lectura

En el ámbito argentino, las multas administrativas han sido un tema de debate cada vez más frecuente. En la región de Córdoba, recientes grabaciones han captado atención por un conflicto entre la Policía Caminera y un adulto mayor, quien fue multado por obras no autorizadas. Este incidente, que ha generado controversia, refleja una realidad más amplia en el ámbito del cumplimiento de las normativas en construcción y seguridad pública.

La Policía Caminera, responsable de controlar la seguridad en zonas urbanas y rurales, ha enfrentado críticas por su enfoque en la aplicación de multas. En los últimos meses, casos similares han sido documentados en distintas provincias, donde adultos mayores son objeto de controles por incumplimiento de normativas urbanísticas. En Córdoba, un caso específico involucra a una persona que fue multada por construir una obra sin autorización, lo que llevó a que la Cámara de Apelación y Garantías confirmara el fallo de la Justicia Correccional en septiembre del año pasado.

Según datos de la Justicia de Faltas, multas por obras no autorizadas pueden alcanzar cifras superiores a 250.000 pesos, lo que genera un impacto financiero significativo para los afectados. En este contexto, la violencia física que se ha denunciado en controles de la Policía Caminera ha generado preocupación en la sociedad civil, con reportes de que en algunos casos, las autoridades buscan imponer sanciones más drásticas.

¿Por qué las multas se vuelven problemáticas para adultos mayores? En muchos casos, estos ciudadanos no tienen recursos para asumir multas que pueden llegar a ser extremadamente elevadas. En Córdoba, por ejemplo, la multa por construcción sin autorización ha sido un tema reciente, con casos en los que la obra se detuvo y el afectado tuvo que enfrentar sanciones legales.

El problema se agrava cuando se combina con la falta de recursos y la vulnerabilidad de este grupo poblacional. En un caso documentado, una persona fue multada por haber construido una obra sin autorización, lo que implicó una multa de más de 250.000 pesos. La Cámara de Apelación y Garantías confirmó el fallo, mostrando que el sistema no siempre es justo para aquellos que no tienen recursos económicos.

Es importante destacar que la Policía Caminera, aunque tiene un rol en la seguridad pública, debe considerar la situación específica de cada ciudadano, especialmente aquellos que ya están en una situación de vulnerabilidad. En muchos casos, las multas pueden ser una herramienta para preservar el orden, pero su aplicación debe ser justa y equitativa.

En el contexto actual, las autoridades deben revisar cómo se aplican las multas, especialmente en casos donde los afectados son adultos mayores. La falta de atención adecuada a esta población puede generar más conflictos y una mayor percepción de injusticia en el sistema.

¿Cómo pueden las autoridades mejorar la aplicación de las multas?

  • Implementar un sistema de aprobación por parte de un comité especializado que incluya representantes de la población vulnerable
  • Crear un protocolo para no aplicar sanciones en casos donde el afectado es un adulto mayor
  • Ofrecer programas de asistencia financiera para aquellos que no pueden pagar multas por obras no autorizadas