El pasado 15 de abril de 2026, en el corazón de la región sur de la Área Metropolitana de Buenos Aires, se desplegó una situación inesperada durante las inundaciones. Un grupo de periodistas, pertenecientes a diferentes medios locales, se encontró en medio de un hecho que no solo impactó su trabajo, sino también su seguridad: un robo en vivo mientras cubrían la crisis hidráulica.
El incidente involucró a varios equipos periodísticos, entre ellos el de A24 y el equipo de Pamela David (desde el programa Desayuno Americano), quienes estaban realizando coberturas en el área de Dock Sud. Según testimonios, los ladrones se acercaron al equipo de trabajo, rompieron el vidrio del vehículo y se llevaron equipos esenciales para la cobertura: cámaras, micrófonos y otros dispositivos tecnológicos.
¿Por qué los periodistas corrieron a los ladrones en vivo?
El hecho se convirtió en un tema de conversación en redes sociales, especialmente por las imágenes que se viralizaron en vivo. Según un informe de Eduardo Feinmann, un cámara que trabajaba con el equipo de A24 describió cómo los delincuentes lo atacaron: «Me rompieron el auto y nos robaron», manifestó el reportaje durante la cobertura.
- El equipo de A24 fue víctima de un robo en vivo mientras cubrían las inundaciones en Dock Sud, al sur del AMBA.
- El cronista Diego Lewen y su cameramán corrieron directamente a los ladrones frente a un destacamento policial.
- El hecho ocurrió a las 10:00 a.m. del 15 de abril de 2026, según fuentes locales.
Este incidente no solo revela la vulnerabilidad de los equipos periodísticos frente a actos de violencia, sino que también evidencia la importancia de la seguridad en el trabajo de campo. Los periodistas, que suelen estar en riesgo por la naturaleza de sus actividades, han comenzado a buscar alternativas para proteger sus equipos y sus personas.
La situación refleja una tendencia más amplia: en épocas de crisis, como las inundaciones, los medios locales a menudo se enfrentan a desafíos en la seguridad y la continuidad de sus labores. Los reportajes en vivo, que históricamente han sido una herramienta para conectar con el público, ahora están siendo amenazados por una falta de protección física y técnica.
La policía local, al igual que otros organismos, ha comenzado a reconocer la necesidad de una respuesta más rápida ante estos casos. El hecho en el que los periodistas corrieron a los ladrones en vivo frente a un destacamento policial indica una respuesta inmediata ante la situación. Además, esto muestra que el trabajo periodístico en momentos críticos requiere tanto preparación técnica como seguridad física.