El avance de la chicharrita del maíz ha recuperado impulso en el país durante la primavera temprana, según los datos recientes de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis. El informe número 35, publicado el 10 de febrero de 2026, muestra un incremento significativo en las poblaciones de este insecto en el contexto del aumento de temperaturas. Este fenómeno se ha relacionado con la presencia de maíces tardíos en zonas extendidas del país, destacando la necesidad de vigilancia en áreas donde la cultura del maíz se desarrolla en etapas críticas.
La chicharrita del maíz, también conocida como Dalbulus maidis, es un insecto que representa un importante problema agrícola para los productores de maíz. Su presencia en cultivos tardíos se debe a la adaptación de esta especie a las condiciones climáticas actuales, especialmente en regiones con altas temperaturas y una amplia extensión de cultivos de maíz en etapas de desarrollo. Según investigaciones recientes, el aumento en la presencia de esta chicharrita se correlaciona directamente con la prolongación del período de susceptibilidad de los cultivos, lo que implica una mayor vulnerabilidad para los agricultores.
Las autoridades agrícolas han destacado que la situación en la región Centro Sur se mantiene fuera de alerta, con una mayoritaria ausencia del insecto en dicha zona. Esto sugiere que las medidas preventivas y controladas en áreas específicas pueden ser efectivas para mitigar los efectos de esta crisis. Sin embargo, en otras regiones, como el norte santafesino, el noreste del Chaco y partes del nordeste argentino, los agricultores enfrentan desafíos crecientes en el manejo de esta plaga.
En el contexto del aumento de la presencia de la chicharrita, la industria agrícola y las organizaciones técnicas como Tecnomyl están implementando estrategias para ayudar a los productores a identificar y controlar el problema. Tecnomyl ha comenzado capacitar a agricultores en áreas clave para intervención en momentos críticos, como el período de mayor riesgo de infestación. Estas iniciativas buscan minimizar las pérdidas económicas y garantizar la producción de maíz en un periodo de alta demanda.
La situación actual requiere un enfoque coordinado entre los gobiernos, las organizaciones agrícolas y los productores, ya que la chicharrita del maíz puede causar importantes daños en la producción de maíz, especialmente en zonas donde los cultivos están en etapas de desarrollo críticas. Según las últimas proyecciones, el aumento en la presencia de esta chicharrita podría afectar el rendimiento y calidad de los cultivos en un 20-30% en áreas afectadas.
Los expertos recomiendan que los agricultores mantengan vigilancia constante en los cultivos en las fases de mayor susceptibilidad, como el período de aumento de la floración y la formación de granos. Además, se sugiere la aplicación de medidas de control químico y biológico, junto con el uso de