El pronóstico climático para Paraná, en la provincia de Entre Ríos, indica una situación crítica con alerta roja y naranja por calor extremo y tormentas fuertes durante el jueves 19 de febrero de 2026. Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CNP), las temperaturas máximas alcanzarán 41 grados Celsius en la zona central, mientras que las mínimas oscilarán entre 22 y 24 grados en el sur de la provincia. Esta situación es provocada por la combinación de un fenómeno de calentamiento adiabático y el trópico de la zona austral en el área de la región.
La alerta roja (nivel 1) se activa cuando las temperaturas superan los 40 grados, mientras que la naranja (nivel 2) se aplica a temperaturas entre 38 y 39 grados. En Paraná, el nivel rojo ya se ha activado debido a las temperaturas de 41 grados, lo que implica una mayor vulnerabilidad ante el calor. Los responsables del pronóstico destacan que las tormentas fuertes, con promedio de 100 mm de lluvia en 24 horas, podrían causar inundaciones temporales en zonas bajas y secas en zonas altas.
La información proviene de la Secretaría de Protección Social y Salud y el Observatorio Nacional de Meteorología (ONM). Los responsables explican que el fenómeno no es un evento aislado, sino parte de una tendencia más amplia en la región: desde el 16 de febrero, el tiempo en Gualeguaychú ha mostrado temperaturas máximas de 31°C y mínimas de 19°C, lo que indica un aumento progresivo de las temperaturas. Este patrón se repite en otras áreas cercanas, como Morón, donde se reportó una alerta similar el 17 de febrero.
Es importante destacar que el calor extremo y las tormentas no son fenómenos que se limitan a una región. En el norte de la provincia, se observa un aumento de 1,2 grados Celsius en las temperaturas promedio mensuales, mientras que en el sur, hay un aumento de 0,8 grados. Según el Ministerio de Agricultura y Ganadería, la productividad agrícola en la zona está siendo afectada por estos cambios: el maíz y el trigo sufren una reducción en la consolidación de las plantas debido a la falta de lluvia adecuada.
Los expertos del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CNP) advierten que la combinación de calor extremo y tormentas fuertes podría generar riesgos de salud en poblaciones vulnerables, como niños