Una argentina en la isla que tiene la única frontera abierta del Caribe: 'Pasás de un país a otro cruzando la calle, sin trámites'

Una argentina en la isla que tiene la única frontera abierta del Caribe: 'Pasás de un país a otro cruzando la calle, sin trámites'

La isla de Saint Martin, situada en el Caribe, es un caso único: pertenece políticamente a dos países distintos, Francia y Países Bajos, y sus habitantes hablan tres idiomas diferentes. Este fenómeno, conocido como la isla dual, permite a sus residentes cruzar de un país a otro sin necesidad de trámites fronterizos. Según un residente argentino que habla inglés, francés y neerlandés, el proceso es tan simple como 'cruzar la calle'.

Esta característica única de Saint Martin es una de las más curiosas en el mundo. La isla está dividida en dos partes: la isla francesa (Saint Martin) y la isla holandesa (Sint Maarten). Ambas partes comparten la misma isla, lo que crea una frontera natural en el mar. Los habitantes de ambas partes pueden moverse libremente entre las dos partes de la isla, incluso para hacer compras, estudiar o trabajar, sin necesidad de cruzar fronteras. Este sistema ha permitido que la isla sea un ejemplo de cooperación internacional en un contexto geográfico único.

La división de Saint Martin es el resultado de una historia histórica compleja. En 1648, la isla fue dividida entre Francia y Países Bajos por un tratado que estableció la frontera en el mar. Desde entonces, las dos partes de la isla han mantenido una relación estrecha, aunque con ciertas diferencias en el sistema político y legal. La isla tiene 37 playas públicas de arena blanca y aguas turquesas, y es considerada una de las más bellas del mundo.

El caso de Saint Martin es un ejemplo de cómo las fronteras políticas no siempre coinciden con las fronteras naturales. En muchos casos, las fronteras políticas son arbitrarias y pueden ser muy injustas. Por ejemplo, en el caso de la isla de Saint Martin, la frontera política es un mar, lo que permite a los habitantes cruzar libremente entre las dos partes de la isla. Este sistema ha sido muy útil para promover el comercio, el turismo y la vida cotidiana de sus habitantes.