El conflicto en el sector ferroviario argentino
El gremio La Fraternidad ha anunciado un paro nacional de trenes en el país para el jueves 5 de febrero, afectando cinco líneas principales en la zona del AMBA. Según información oficial, este desplazamiento afectará los servicios en las líneas 1, 2, 3, 9 y 16, generando un impacto significativo en el transporte urbano y las conexiones regionales. El movimiento, que se ha preparado durante meses, tiene como objetivo principal la reclamación de un aumento salarial justificado por la inflación actual en el país. Este tipo de acciones, que se desarrollan en un contexto de descontento laboral, reflejan la tensión creciente en la economía del transporte público en Argentina.
En declaraciones a El Repaso por Radio Provincia AM1270, Omar Maturano, dirigente de La Fraternidad, explicó que la negociación con el gobierno ha sido desfavorable. "Perdimos el 60% del salario", aseguró, destacando que en el año pasado se perdieron un total de 18% en 9 meses debido a la falta de ajuste salarial adecuado. Según Maturano, las gestiones previas reconocían el dato de la inflación, pero el actual gobierno no lo hizo. "Hemos propuesto la recomposición del 18% de los 9 meses pasados", señaló, explicando que el acuerdo final debería cerrar la paritaria hasta marzo.
El oficialismo, por su parte, ha ofrecido una propuesta de 2% para diciembre, 1,3% para enero y febrero, y 1,2% para marzo. Según Maturano, esta oferta fue considerada insuficiente por La Fraternidad. "En la reunión dijimos que nos parecía insuficiente, ellos dijeron que no había más y que era la orden de Economía y planteamos una medida fuerza", indicó. Esto llevó a la decisión de un paro total para el jueves 5 de febrero, con el objetivo de presionar a las empresas ferroviarias para que acepten una compensación que refleje la realidad actual de la inflación en el país.
El paro, que se realizará en 5 líneas del AMBA, no es el primer desplazamiento en el sector en 2026. Desde hace varios meses, los trabajadores en el transporte público han estado en una situación de tensión, ya que los salarios no han ido ajustándose a la inflación. La crisis en el sector ferroviario se ha vuelto un tema central en las discusiones laborales actuales, con impactos en millones de argentinos que dependen de estos servicios diarios.
Este movimiento refleja la dificultad que enfrentan las empresas ferroviarias para mantener el equilibrio entre la demanda de ajuste salarial y las limitaciones presupuestarias del gobierno. La Fraternidad ha estado buscando una solución que no solo beneficie a sus miembros, sino que también garantice la continuidad del servicio público. La situación actual ha generado un debate nacional sobre cómo el Estado debe enfrentar las crisis económicas en el sector público.